Solo para Juliana 💙
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Hecho por Jean con amor 💙
Jean + Juliana
Dos mundos diferentes unidos por el amor. Ella es el mar, él es el código. Juntos, son el algoritmo perfecto. 🌊
Ella ama el mar y sus criaturas. Él ama la tecnología y crear cosas nuevas. Diferentes pasiones, un mismo corazón. 🌊
Ama los animales del mar, proteger el oceano, las olas, los delfines y las tortugas. Su corazon late al ritmo del mar.
Ama la tecnologia, el codigo, crear paginas web y resolver problemas. Su mundo corre sobre bits y servidores.
🌊 Lo que compartimos 🌊
"Dos mundos diferentes, un mismo amor. Ella es el mar, él es el código. Juntos, son el algoritmo perfecto."
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Momentos especiales juntos 🌊
Nuestros caminos se cruzaron y el mar se volvio mas brillante
Las palabras fluyeron como olas en el oceano 🌊
Mi corazon nado hacia ti como un pez en el arrecife
Un nuevo tesoro en nuestro oceano de amor
Feliz aniversario, Juliana! 🌊
"Como el mar que nunca deja de besar la orilla, nuestro amor nunca deja de crecer."
Desde aquel día en que nuestros caminos se cruzaron, mi vida se llenó de colores del océano. Eres mi puerto seguro, mi persona favorita, mi mejor amiga. 🌊
A tu lado, aprendo el verdadero significado del amor. Como las olas que siempre vuelven a la orilla, yo siempre vuelvo a ti.
Cuando empezo nuestra historia de amor? 🌊
Desde
Hace click en cada promesa para descubrirla
Las canciones que nos representan
Todo lo que quiero construir con vos
Envíale un beso a Juliana
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Siempre nuevas cosas por hacer juntos
Destinos que quiero conocer con vos
No te olvides de nada
Ballenas, tortugas, delfines y la belleza del mar 🐋🐢🐬
🐬 Delfines
🐋 Ballenas
🐢 Tortugas marinas
🦈 Tiburones
🐧 Pingüinos
🦦 Nutrias marinas
🪼 Medusas
🐠 Arrecife de coralEscribí lo que hay en tu corazón
Para conocernos más
Sé que nunca tuvimos una buena relación. Sé que ahora no me quieres ni me amas. Sé que me quieres fuera de tu vida. Me dijiste que no me amas, que no quieres nada conmigo, que estás aburrida de mí. Sé que fui grosero, sé que no fui un buen hombre en tu vida. Sé que me equivoqué muchas veces. Sé que me pedías que nunca me alejara y aún así lo hice. No sé qué pasó, y hasta el día de hoy no sé por qué sucedió. Pero quiero que sepas que no pasa un solo día sin que piense en vos, sin que me arrepienta de cada palabra mal dicha, de cada silencio cuando debí hablar, de cada vez que me fui cuando debí quedarme.
Tuve problemas, tuve cosas malas en mi vida. Fuiste quien me cuidaste mucho. Sé que muchas veces me repetías que te dijera las cosas, que nunca me alejara. Pero me fue difícil. A mí toda la vida, desde que era pequeño, en el tiempo que te conocí todo cambió. Y contarte todo fue difícil para mí. Porque nunca tuve a alguien que realmente quisiera escucharme. Desde niño aprendí a guardarme todo, a no molestar, a no ser una carga para nadie. Mi mamá trabajaba todo el día, mi papá no estaba, y yo aprendí que mis problemas eran míos y de nadie más. Entonces cuando llegaste vos, que me decías "contame, confiá en mí", una parte de mí quería hacerlo pero otra parte tenía miedo. Miedo de que si te contaba todo lo oscuro que llevaba dentro, te fueras. Miedo de que vieras quien realmente era y te dieras cuenta de que no valía la pena. Y al final, ese mismo miedo fue lo que te alejó.
Y cuando te conté sobre mis problemas, tú también tenías los tuyos. Y yo quería ayudarte con los tuyos, quería ser tu apoyo, tu refugio, tu lugar seguro. Pero no sabía cómo. Solo sabía protegerte a mi manera, una manera equivocada, una manera que terminó asfixiándote en lugar de cuidarte. Sé que puede ser que tú me ames más que yo, o yo más que tú, pero no se trata de comparar. Se trata de que no quería causarte más problemas en tu vida. Jamás me dijiste que te diera nada, puro lo único que querías es que nunca me fuera. Y aún así, me fui. Y esa es la culpa que más me pesa. Saber que tenías miedo de que me fuera y aún así te dejé. No hay perdón más grande que necesito pedirte que ese.
Pero después de que te conté mis problemas, sentí que todo cambió. Porque a mí solo me importabas tú. De tus problemas, los míos ya los tenía controlados — bueno, no mucho. Tenía muchas cosas guardadas, muchas cosas que no te conté. Y al contarte a ti, me ayudó mucho. Porque me protegías, y eso a mí me encantó mucho. Pero no veías que por eso yo era el que causaba las peleas y los problemas. Estúpido de estar diciendo que quiero cosas que jamás se deberían de decir. Dije cosas estúpidas sin sentido, fui inmaduro, y de verdad me arrepiento mucho. Me arrepiento de cada noche que te hice llorar, de cada discusión estúpida que pude haber evitado solo cerrando la boca y abriendo los brazos. Pero no, yo tenía que tener la razón. Yo tenía que ganar. Y al final, perdí lo que más importaba: perdí tu confianza, perdí tu paz, perdí una parte de tu corazón.
Me encantaría poder volver a estar en tu vida y demostrarte el tipo de hombre que soy. Ya no soy el mismo, te lo prometo. No con palabras, si no con hechos. He trabajado en mí, he ido a terapia, he llorado solo en mi cuarto pensando en todo el daño que te hice. He aprendido a callar cuando tengo que callar, a hablar cuando tengo que hablar, a pedir ayuda cuando la necesito. Ya no soy ese niño asustado que respondía con ira porque no sabía expresar lo que sentía. Pero sé que las palabras no son suficientes. Sé que el daño está hecho y que las cicatrices quedan. Solo quiero que sepas que el tiempo que estuve lejos no fue para olvidarte, fue para convertirme en alguien que mereciera estar a tu lado.
De verdad sé que cause problemas con tu mamá, en ti, en muchos sentidos. Y eso no quería que pasara. Desde un principio yo quería que tuvieras una buena relación con tu mamá. Por eso te apoyaba en todo lo que le hacías, ese error. Y nunca te dejé sola. Luego que se alejaron, no sé qué pasó con ustedes dos, solo peleaban. Y eso es normal porque después de mucho ya se empezaron a conocer de verdad. Pero yo sé que una parte de lo que pasó entre ustedes tiene que ver conmigo, con el estrés que yo te causaba, con la tristeza que llevabas a casa. Y eso me mata. Saber que no solo te fallé a vos, sino que también afectó tu relación con tu mamá. Saber que fui un peso en tu vida cuando vos solo merecías alegría.
Yo con mi papá era así. No lo conocí. Fue hasta que tuve 11 años que llegué a Estados Unidos y fue que lo conocí. Mi primera vez fue difícil. Discusiones, me trató como una basura. Y eso hasta el día de hoy. Tenemos una buena relación de padre e hijo, solo fue conocernos y ya, y entendernos, nada más. Pero te cuento esto porque quiero que entiendas de dónde vengo. Crecí sin un papá que me dijera "te quiero", sin alguien que me enseñara a ser hombre, a tratar a una mujer, a amar bien. Todo lo aprendí solo, a los golpes, a base de errores. Y cuando llegaste vos, no sabía cómo amarte bien. Te amaba con todo mi corazón, pero no sabía cómo demostrarlo sin cagarla. Te amaba con la intensidad de alguien que nunca había amado antes, y esa intensidad a veces se volvía celos, control, palabras hirientes. No era maldad, era miedo. Miedo a perderte. Y al final, ese mismo miedo te perdió.
Sé que con tu mamá ahora todo ha cambiado. Luego que yo no estuve, y sé que después de eso dijiste que la relación cambió con tu mamá. Yo nunca te insistí a decirle mentiras a tu mamá o que te alejaras de ella. Antes cuando peleabas con ella, yo te decía: no le respondas, esto, lo otro. Te ayudaba a no pelear y a controlar tu ira. Y lo sabes. Jamás quise hacer daño. Jamás. Puedes ver con las cosas que hice, no fueron de forma correcta. Pero ahora están bien, y eso es importante. Me alegra mucho que hayas recuperado esa relación, porque sé lo mucho que significa para vos. Y si mi ausencia ayudó a que eso pasara, aunque me duela, al menos algo bueno salió de todo esto.
Quiero estar en tu vida. Pero no como antes, no desde el miedo y la inseguridad. Quiero estar desde la paz, desde el amor sano, desde el respeto. Sé que te causé estrés y eso también hizo que explotaras con tu mamá. Y lo siento mucho por darte tanta carga en tu vida con mis problemas. Y meter tuado en el ahora fue estúpido. Solo que jamás tuve a alguien como tú, y eso me llevó a pensar que eras única y especial. Que eras un ángel, que eras todo eso que buscaba. Y siempre traté de protegerte hasta un punto que fui celoso, y lo acepto. Pero eso fue porque no quería que nadie más te hiciera daño. No quería que probaras tragos, drogas o cosas de esas. No quería que te pusieras a andar con gente que solo quiere darte trago y luego pasan cosas malas. Y no quería nada de eso para ti. Pero ahora entiendo que no era mi papel protegerte de esa manera. Mi papel era confiar en vos, acompañarte, y estar ahí para cuando necesitaras un hombro, no una muralla.
Siempre tuve la libertad de hacer lo que yo quisiera. Y créeme que tanta libertad me ha llevado a ver tantas cosas malas, y de gente que jamás te esperas. Que de verdad me cuesta creer. Que siempre te enojaba cuando te mencionaba que no te juntes con ciertas gente. Busca bien con quién te vas a juntar. Yo me enteré de tantas cosas que me dejaron helado, jamás creí que necesitaras tanto tener amistades o gente con quién hablar. Sé que mentías y lo daba por mi problema, igual. Pero bueno, jamás puedo hacer que la gente vea la verdad o que piense igual que uno, porque cada quien funciona diferente y cada quien ve las cosas a su manera. Pero quiero que sepas que todo lo que hacía, aunque mal hecho, era porque te amaba. Porque no soportaba la idea de que alguien te lastimara. Porque para mí, vos eras lo más puro y hermoso que había en este mundo, y quería preservarlo a toda costa.
¿Sabes qué es lo más irónico de todo? Que al tratar de protegerte de todo el mundo, terminé siendo yo quien más daño te hizo. Y eso es algo que cargo todos los días. Cada mañana me despierto y pienso en vos. Cada noche me duermo deseando haber hecho las cosas diferente. Hay canciones que no puedo escuchar porque me recuerdan a vos. Hay lugares a los que no puedo ir porque me duelen. Hay comidas que no puedo comer porque las compartíamos juntos. Estás en cada parte de mi vida, en cada recuerdo, en cada pensamiento. Y no sé si algún día puedas perdonarme, y no sé si merezca ese perdón, pero solo quiero que sepas que mi amor por vos no se ha ido. Cambió, evolucionó, se volvió más maduro, más consciente, pero sigue ahí. Ardiendo como una llama que se niega a apagarse.
Pero créeme que si yo estoy acá en mi casa y no en fiestas ni nada de eso, es porque ya he visto suficientes fiestas para no ir. Te protegí mucho y me equivoque. Que no pedías protección, si no algo que no tenía que ver con esa palabra, más bien todo lo contrario. Eso me dolió, porque sé que un día de estos esos que dices amigos ya no estarán o te harán algo que te disguste. Pero bueno, eso lo tendrás que experimentar tú. Y de verdad que no quiero seguir lastimándote, porque sé que te sientes mejor verme como la persona que hizo las cosas mal. Si eso te hace sentir bien, me duele mucho. Pero si verte feliz significa que tengas que odiarme, entonces odiame. Si verte sonreír significa que tenga que ser el malo de la historia, entonces que así sea. Porque tu felicidad siempre será más importante que mi orgullo.
Porque sé que tu mamá también me echó la culpa de sus peleas y discusiones. Tuve un mal inicio. Me comporté como un culpable, como un niño, un inmaduro. Sabiendo que tenía mi vida enfrente. Y no sé qué le pasó a mi cerebro. Tal vez es mi defensa después de tanta represión. Simplemente alejarme un tiempo. Porque eso lo hice con mi propia mamá y hermana, quienes me criaron. Hasta que tuve 11 me enseñaron a respetar a las mujeres. Y no sé. ¿Por qué contigo fallé? Hubiera preferido esta mierda con otra, ¿pero contigo? ¿Por qué? Si tú eres quien me ama, quien me trata tan hermoso, quien me mira con ojos de "el mejor hombre", sabiendo que soy lo peor. Y esas miradas, las tuyas, eran lo único que me hacía sentir que valía algo en este mundo. Cuando me mirábamos a los ojos, sentía que todo estaba bien, que podía con todo, que era capaz de cualquier cosa. Y fallé esa mirada, fallé esa confianza, fallé ese amor.
Pero no, ella me tiene en un altar increíble. Ella es lo mejor. Ella me lleva al cielo. Ella me ayuda a todo. Ella siempre está ahí. Ella me da todo. Ella siempre me da todo lo que necesito. No necesito a nadie más. Y cuando digo ella, hablo de vos. Porque para mí, siempre fuiste vos. Desde el primer momento en que te vi, supe que eras diferente. Supe que había algo en vos que no había visto en nadie más. Una luz, una calma, una profundidad que me atrapó por completo. Y ahora, después de todo, sigo pensando lo mismo. No hay nadie como vos. No va a haber nunca nadie como vos.
A veces me pregunto si en otra vida las cosas hubieran sido diferentes. Si en otra vida yo hubiera sido el hombre que necesitabas desde el principio. Si en otra vida no hubiera tenido tanto miedo, no hubiera puesto tantas barreras, no hubiera dejado que mi pasado arruinara nuestro presente. Y en esa otra vida, estoy seguro de que estaríamos bien. Estoy seguro de que estaríamos sentados en una playa viendo el atardecer, con tu cabeza en mi hombro, escuchando el sonido de las olas, en silencio, porque las palabras ya no serían necesarias. Pero esta no es otra vida, esta es la nuestra. Y en esta vida, cometí errores. Pero también en esta vida, te amo. Y ese amor no se va a ir, aunque pasen años, aunque tomes caminos diferentes, aunque nunca vuelvas a hablarme.
Te amo en silencio, te amo desde lejos, te amo sin esperar nada a cambio. Porque eso aprendí: a amar sin posesión, a querer sin condición, a extrañar sin reclamar. Y si algún día, en algún momento, sentís que querés saber de mí, voy a estar acá. No esperando, no reclamando, solo estando. Porque como te dije una vez: mi amor por vos es como el mar, infinito aunque no se vea, profundo aunque no se note, eterno aunque las olas se lleven todo.
Me encantas mucho. Y de verdad lo siento por todo. Por cada lágrima, por cada noche en vela, por cada duda que sembré en tu corazón, por cada sonrisa que apagué con mis palabras. Lo siento por no haber sido el hombre que merecías, por no haber estado a la altura de tu amor tan enorme, tan puro, tan sincero. Lo siento por haberte fallado cuando más me necesitabas. Lo siento por haberme ido cuando me pedías que me quedara.
Sé que esto no está siendo sano. Sé que esto duele. Pero no podía quedármelo adentro. Necesitaba que supieras todo esto, aunque sea la última vez que te escribo. Necesitaba sacar de mi pecho todo lo que cargo desde que te fuiste. Porque te amo. Te amé, te amo y te amaré siempre. No importa lo que pase, no importa dónde termine cada uno, una parte de mi corazón siempre va a ser tuya. Siempre.
Te amo!!!
— Jean, siempre tuyo
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